Desde enero de 2016, se aplican nuevas normas fiscales a las empresas en Austria. Desde entonces, existe la obligación de llevar registros individuales, es decir, todos los ingresos y gastos deben registrarse de forma individual.
Además, se aplica la obligación de utilizar un sistema de registro electrónico. Esto significa que todas las empresas con una facturación neta superior a 15 000 € al año y con ventas comerciales y en efectivo superiores a 7 500 € netos deben utilizar un sistema de registro electrónico (caja registradora) para el registro individual de los ingresos en efectivo.
Asimismo, desde entonces está en vigor la obligación de expedir recibos, según la cual todo comercio debe entregar un recibo al cliente al realizar un pago en efectivo.
Desde enero de 2017, todas las cajas registradoras deben contar además con una protección contra la manipulación, el denominado dispositivo técnico de seguridad. Esta protección contra la manipulación se identifica mediante un código legible por máquina, por ejemplo, un código QR, que figura en el recibo.
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